Salí del trabajo, el aire de la semi primavera que estamos viviendo me pego en la cara. Fue una brisa cálida, suave. Me alegró la tarde.
Camine por El Cano, mire un par de vidrieras. Llegué a la heladería Cabaña Tuyu, y me pedí un cucurucho de Durazno con praline de amarettis, y Dulce de leche bombón.
Seguí caminando, las primeras gotas de helado derretido comenzaron a caer por mi mano. Seguí, mirando de reojo la vereda, comiendo mi helado un poco apurándolo, para que no se deshaga en el aire.
Deje la peli que había alquilado en el Blockbuster. Y continué.
Al cruzar la calle (Creo que era Martinez), salió de un resto nuevo, una chica, con un bebe en el cochecito.
El bebe, lloraba. Me di cuenta por su llanto que era un recién nacido, y que si no tenia hambre, le pegaba en el poste. Lloraba angustiado. Ese llanto que solo los que tuvimos alguna vez un hijo, o varios de ellos, entenderíamos.
En ese instante, volvió a mi mente un momento de mi vida.
El día en que nació el primero de mis hijos. Eric.

Fue una noche, rara, cálida muy cálida. Era verano todavía.
Había estado hacia un rato en el Super, y el cajero me dijo: me parece que este bebe nace hoy.
Y fue así.
Tipo 11 de la noche, tuve una sensacion rara.
Corrimos a la maternidad. Cuando llegue tenia la presión en las nubes. Me dijeron : te quedas acá hasta que te baje.
Eran las 2 am cuando llego mi (ex) marido, le dije, ya salgo...
Vino un medico y me dijo: no, no te vas. Va a nacer hoy.
Se hicieron las 4, comenzaron las contracciones seguidas, no dilataba, se hicieron las 6, y yo sola en el cuarto de observacion de la Maternidad pensaba Por que a mi ?
y se hicieron las 7, las 8, y a las 9 me llevaron a la sala de parto.
De ahí en mas, 8 pujos.
Y salio él.
El que (para mis otros hijos) es mi preferido, mi debilidad. ( En realidad los cuatro lo son, cada uno de una manera diferente, y en lo suyo, son mi debilidad)
Eric, recuerdo que lo vi y pensé : es igual a mi papá! y llore.
Me llevaron a la sala, y dormí hasta las 7 de la tarde.
Y luego me lo trajeron, un pedacito de angelito, con ojitos que decían cuidame, abrazame, quereme. Lo mire, y sentí que todo lo que había soñado durante 9 meses no llegaba ni siquiera a alcanzar lo que estaba sintiendo en ese momento.
Fueron tres días de relación madre-hijo, en los que llore por no tener leche, me sorprendí cuando sentí la energía que atravesaba mis pechos para salir convertida en el alimento de mi hijo. Me asuste cuando vi que tenia caca negra (meconio).
Y también recuerdo que pensé:
Dios, no te pido nada. Te agradezco por hacer que él este sano y fuerte. Lo único que deseo es que el día de mañana sea una buena persona.
Y él ahora tiene 20 años. 20 revoltosos años. Es un niño tierra, como se define. Un niño joven. Un niño grande. Es músico.
Es rebelde.
Es un incomprendido.
Toda la familia no deja de preocuparse por él. Por su futuro.
Pero yo, que soy su mamá, y que estoy en otra parte de este mundo. Solo se que los ojos que vi ese 1 de marzo del 89, no me mienten. Se que el niño genio esta.
Se que el niño grande, revoltoso, rebelde, tiene aun mucho por ofrecer y dar.
Se que todavía no esta escrito su futuro, porque es el quien tiene que hacerlo. Y se que lo va a lograr. De una u otra manera. Pero para bien.
Y se que pese a que no quiera, porque es un niño grande, rebelde, revoltoso, genio, necesita del amor de su madre y de su padre.
Cuando escuche el sonido del llanto de ese bebe, recordé que él no lloraba de bebe, porque siempre estaba su mamá para atenderlo y darle todo lo que necesitaba.
Y supe que es así. Y que siempre estaré.
Siempre que el me necesite.
Te amo Eric.
(your fucking mama)
Dedicado a mi primer hijo, y a mi hermana menor que en estos dias esta trayendo al mundo a mi primer sobrina. =)