Ese día, te sentiste diferente.
Te levantaste, y pensaste, hoy no estoy como siempre.
De pronto se te cruzo por la cabeza la loca idea de que algo estaba creciendo adentro tuyo.
Fuiste a la farmacia, compraste un test de embarazo, y ahí estaba la señal. Positivo.
A partir de ahí, fueron varias semanas, casi 36, en donde tu cuerpo recorrió diferentes estados.
Primero los vómitos, y mareos matinales. Después las ganas de hacer pis, después, el asco que te daba la comida. Las ganas de dormir.
De pronto empezaste a engordar, y se te empezó a notar la panza.
Después, se te hincharon los pechos, te cambio el grosor del pelo, la piel se te puso diferente.
Todo era distinto.
Un día lo viste en la pantalla del ecografo. Un latido, dos. Un movimiento. Nada, no se entendía nada.
Pero estaba ahí. Lo sabias.
Otro día, sentiste el aleteo en la panza. Era como una mariposa adentro flotando, una burbuja. Era el.
Luego los movimientos se tornaron mas y mas llamativos. Hasta que un día viste como sacaba lo que te parecía un puño, o seria un pie?
Ya estabas a punto de explotar, tus pies se habían hinchado y no podías calzarte nada, salvo algún zapato dos números mas grande.
Y esa mañana, cuando te despertaste, ibas hacia el baño, y sentiste el agua corriendo por las piernas. Habías roto bolsa.
Tenias un tiempo para llegar a la clínica, lo hiciste.
La partera te tranquilizo. Estas bien te dijo. El doctor te va a atender cuando estés en 10 de dilatación.
respirabas, tranquila. Le mandabas oxigeno a tu bebe.
Llego el momento.
Puja ,dijo el doctor. Dale!
un pujo, nada. Dos, tres.
Casi en el quinto se vio la cabeza.
Salio.
El dolor que sentías era terrible. Pero en ese instante, cuando salio de tu vientre, todo había pasado.
Te lo mostraron . Sus ojitos chiquitos, te miraron y fue increíble la sabiduría que había en ellos.
Luego se lo llevaron, lo limpiaron, y lo volvieron a dejar. Para que lo alimentaras, el vinculo se estableció. Se prendió de la teta. Y así, fueron el y vos. Luego vendrían el padre, los tíos, los abuelos, los hermanos.
Pero ese primer vinculo, fueron el y vos.
Indivisible.
Podran pasar los años, ese bebe, pequeño se va a ir haciendo cada vez mas independiente. Hasta que va a llegar el dia en el que realmente crea que no necesita mas de vos. Pero siempre, siempre, esa primer mirada, hará que pase lo que pase vuelva a vos.
Porque sos su madre.

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