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La felicidad

La felicidad es tan efímera, como la vida de las partículas subatomicas. Cuando la sentís, te das cuenta, que a los segundos quizás, esa sensación de euforia, de éxtasis, ya no existe, y da paso a lo que llamamos la normalidad, y lo que yo defino como la vida chata. En mi caso particular, esa felicidad efímera va y viene como en un sube y baja, (recuerdo cuando era chica, la sensación de placidez que me daba subir, y quedarme allí arriba un buen rato, hasta que mi compañero/a de juego, decidía, impulsarse con los pies y cambiarme de posición). Esa es la sensación mas cercana y el ejemplo mas válido, de lo que significa felicidad, por lo menos para mi. Encontramos la felicidad en las pequeñas cosas, los detalles, una mirada, una sonrisa, un gracias. Un recuerdo. La vida chata en todo lo demás. Una palabra mal dicha, un olvido, la vista perdida cuando estamos hablando. La vida chata, la tristeza, lo cotidiano. Lo normal. En mi búsqueda de la felicidad, me encontré muchas veces, ...

De eso no se habla

Es complicado. En cada casa, en cada familia, en cada célula social, existen normas de convivencia, de conducta, leyes, no escritas, que hacen que uno se comporte de una u otra manera. Cada célula social, tiene la suya, a veces coincidimos en algunas "leyes"; en otros casos no entendemos cómo funcionan, cómo es posible que las cosas se den así? Me cuesta interactuar con el otro, cuando el otro es de alguna otra célula social. Pero trato, siempre trato. Intento aprender sus leyes, para no quedar como una "desubicada". El tema es cuando los miembros de la otra célula social, no aceptan mis reglas, mis leyes. No les interesa aprenderlas. Se hace difícil, poder concretar un proyecto. Poder hacer, cosas, algo. Diferentes formas de pensar, diferentes formas de ver la vida, hacen que seamos distintos unos de otros. Esa es la magia de la convivencia, del aprender, del vivir! Muchas veces nos topamos con paredes, duras, que nos hacen golpear la cara. Otras...

El Ave Fenix

Porque lo extrañaba, porque lo necesitaba, porque no puedo mentirme a mi misma, es que estoy acá de nuevo, le guste a quien le guste, le pese a  quien le pese, contestataria, enamorada, enajenada, colérica, guerrera, pacifica, según las hormonas me despierten ese día. Triste, alegre, melancólica. No se puede dejar una vida, colgada en un ropero, porque a alguien le jode lo que decís. No se puede esconder la cabeza en un agujero porque pensas que no sos del agrado de alguien. Lo único que podes hacer es esto: escribir. Porque te hace bien. porque lo sentís. Acá va de nuevo... mi historia. del fuego renaciendo como un ave Fenix, yo.